1955-1969: Fama europea y fin de su apogeo

 

Regresó a la Argentina después de tres años de hacer radio, cine y teatro, especialmente en España -que recorrió durante siete años con la exitosa obra La tía de Carlos-, también en Italia (radio y televisión). En 25 de julio de 1987, el entonces embajador de España, don Raimundo Basols y Jacas (No sé si estos apellidos están bien escritos. deberé corroborarlos), tuvo estas palabras para con Iglesias: "Encantado de saludar a Pepe Iglesias 'El Zorro' al que he oído tantas veces en España. ¡Gran alegría! [...] Le conocía de hace muchos años, cuando Pepe Iglesias 'El Zorro' revolucionó España. Fue una revolución del humor, de la simpatía, del bienhacer, y en España le quisimos y le queremos mucho. Para mí es una gran alegría asociarme a este homenaje a un artista como Pepe Iglesias 'El Zorro' ". En la misma oportunidad, Pepe contó:"Ahora estuvimos en España, hará...dos meses, en marzo y abril, estuvimos en Galicia, en Santiago de Compostela -hoy es el día justamente del apóstol ¿no?-, y me homenajearon de tal manera que yo decía ¿pero será posible que todavía recuerden de eso que dice el embajador, de todos los programas míos, de todos los personajes, de las letras? era una cosa pero tan verdad que a mí me parecía mentira." Y el embajador acotó:

[ que, además de "Ni noticias. Nunca más se supo", que recordó Juan Carlos Mareco] "...En España se suele decir todavía: 'Sal al balcón, mi querida mariposa'; nunca supe si salió al balcón o no, nos lo tendría que decir Pepe hoy". (Del programa "Homenaje".)

Muestras claras de lo "El Zorro" que significó para aquel país.

Desde 1955 alternaría sus actividades entre Europa, América y Argentina. Se sabe que durante el peronismo los medios eran controlados, hubo proscriptos; paralelamente, España lo vivía con Franco. Luego, las prohibiciones perturbaron a los seguidores de Perón ya que, por esa época él y su partido habían pasado a ser los proscriptos después de la Revolución Libertadora. Aparentemente, ni uno ni otro momento histórico-político -ni en un país ni en el otro- habían afectado a Pepe Iglesias.

 "Mi intención fue llegar a toda la familia. Siempre con el mismo objetivo: un humor franco, sin doble sentido, de comentario" (Pepe Iglesias habla de su época. La mirada de un viejo zorro, en: Los setenta años de la radio, Clarín, 26/08/1990, pag. 6.) .

"El humor limpio nunca esta caduco...Cuando el humor es sincero y te brota del fondo del alma, porque querés comunicarte con los demás, no tiene edad", transcribió Rafael Granado en una nota sobre el fallecimento de Pepe (Clarín, 05/03/1991), a lo que agregó: "Tal cual lo afirmó, su blanca trayectoria de hombre que hizo reir con los mejores recursos esta sostenida por un repertorio y un modo de ser sin tiempo, intransferiblemente doméstico en su fondo de pureza. Se autodefinió como un payaso. Y lo fue..."

"Antes se hacía humor sin hacer hincapié en la desgracia, era todo menos morboso [...] Yo he sido un comediante, un payaso -con todo el respeto y la honra que que estas profesiones me producen- y me moriré como tal. Justamente la Asosiación Argentina de Actores me nombró socio honorario, pero y estoy orgulloso de ser un payaso. La gente debe sentirse orgullosa de lo que es". (Pepe en una nota de Clarín Revista, fines de 1988.)

Con esto quiero demostrar que vivía dentro de una filosofía que trascendía cualquier ideología política, no por no comprometerse, por no "jugarse" -valga el término-, sino porque la ideología del servicio a la comunidad desde lo que se sabe hacer, sobresalía a la otra, que la tendría; como podría decirse desde un punto de vista religioso, cumplía sin cuestionamientos lo que Dios le mandaba a hacer con los dones que le había dado.

La radio fue desplazada poco a poco por la televisión, por lo menos en cuanto que aquélla dejó de ser el centro de tertulia familiar. Desde 1960 y hasta 1969, las actuaciones de Pepe Iglesias en Argentina se limitaron a la televisión. Pero el humor político había ganado la atención del público, quien ya no disfrutaba con una estética, por entonces, simplemente pasatista; el público comenzó a gozar más con el humor agudo de crítica política, con Tato Bores -Mauricio Borenstein a quien el Zorro aconsejó su nombre artístico-, a través del cual experimentaba los domingos su catarsis semanal.

"Pepe Iglesias permaneció fiel a sí mismo y nunca se bajó del podio de los triunfadores. El lugar que le pertenecía dentro del espectáculo argentino tenía ya sabor a leyenda". Esta afirmación de Granado da cuenta de que aquella ideología que destaqué permanecía intacta, por la cual su público se había reducido a los seguidores de su época de oro, y a algunos pocos que, como yo misma, heredamos el gusto por aquella estética, sumado quizás a paralelismos inconcientes con su personalidad.

Sus programas de televisión no duraban más de dos o tres meses, pero aparentemente eran cuestiones de contrato. Lamentablemente no fue así en 1969, pues luego del cuarto porgrama, sorpresivamente no apareció más; con el tiempo se supo que fue por haber tenido un raiting bajísimo. Es obvio que tal episodio lo afectó mucho moralmente, como a sus incondicionales y nostálgicos seguidores. Sucedía que esa "leyenda", ajena a "los bastones largos" que azotaron el '66, y al "cordobazo" del '69, ya no cuadraba en la realidad sesentista, si bien Pepe Biondi, que estaba dentro de esa línea, logró sobrevivirlo artísticamente, aunque muy poco tiempo más.

Pero fue por entonces que compuso una canción que luego grabaría María Vanner, No estoy enamorada de ti, para el film del mismo nombre , que luego se estrenó con el nombre de El caradura y la dama; y llevó a cabo su última grabación discográfica, propuesta por Enrique Cahen Salaberry: un álbum (LP) con doce temas, algunos cómicos y otros románticos, en los que mantuvo su estilo.

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